Dime y lo olvido, enseñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.
Franklin
¿Quién cojones disfruta de levantarse a las 6:30 por la alarma del reloj, salir de la cama, forzarse a comer, cagar, mear, limpiarse los dientes y el pelo, y pelear contra el tráfico para ir a un lugar donde básicamente vas a generar un montón de dinero a otra persona y encima sentirte afortunado por la oportunidad de hacerlo?
En ocasiones un gesto tan leve como un abrazo puede transportar a nuestra alma desde la más asfixiante oscuridad a la más abrumadora claridad.
dagga
Raro y celestial don, el que sepa sentir y razonar al mismo tiempo.
FaNTaSy aBaNDoNeD By ReaSoN PRoDuCeS MoNSTeRS, BuT LiNKeD To iT iS THe MoTHeR oF THe aRTS